Los dientes y sus estructuras de soporte (encía, hueso maxilar, etc.) han de guardar un perfecto equilibrio y alineamiento para desarrollar sus funciones adecuadamente. Estas funciones incluyen: morder, masticar, tragar, función estética, participación en la función de hablar, etc.
Cuando ese equilibrio se rompe es necesario recuperarlo y de eso se encarga la ortodoncia con toda su aparatología.
Hoy en día estos tratamientos se realizan de manera habitual, previsible y segura tanto en niños como en adultos.
Realizamos un estudio de la situación de partida y hacemos una previsión de la situación final que queremos alcanzar y un plan de tratamiento para lograrlo.
En el estudio inicial se realizan los moldes, radiografías, mediciones y resto de pruebas necesarias. El plan de tratamiento puede ser desde medidas muy simples de corta duración hasta tratamientos largos y complejos en los que sean necesarios varios aparatos. Esta aparatología a grandes rasgos se divide en
APARATOLOGIA REMOVIBLE: son aparatos que el propio paciente puede retirarse y volver a poner.
APARATOLOGIA FIJA: son aparatos que no puede quitarse el paciente.
INVISALIGN: técnicas más actuales en las que se consigue que el tratamiento sea prácticamente “invisible” a los ojos de los demás.